Pequeños gestos, grandes kWh evitados
Bajar la intensidad de LED al 70%, aprovechar luz natural con distribución de mobiliario y cerrar cortinas térmicas en horas pico marcan diferencia. Apagar equipos desde la regleta evita fugas constantes. Si cocinas eléctrico, tapa ollas y organiza tandas. Los sensores de presencia en zonas de paso reducen olvidos. Anota cada cambio y su efecto durante un mes. Al ver la suma, apreciarás que lo sencillo, repetido, vence a lo monumental y costoso.